Cómo prevenir el acoso escolar desde casa

El acoso escolar ha tenido últimamente un importante eco mediático y preocupa a los padres.

Un hecho puntual no es acoso escolar, pero detrás de una agresión importante puede haber un proceso de victimización larvado. La violencia más dura se desarrolla y se alimenta de las microviolencias cotidianas. ¿Cómo podemos ayudar a evitarlo?

Abordamos el tema con la psicopedagoga M. Helena Tolosa Costa.

M. Helena Tolosa CostaM. Helena Tolosa Costa (Barcelona, 1969) es docente, logopeda, psicopedagoga especializada en terapia familiar y madre de tres hijos. Nos da unas claves para saber qué es el bullying y cómo podemos evitarlo.

Acoso escolar versus conflictos interpersonales

Las peleas y enfrentamientos entre niños son muy comunes en edad escolar. “Durante el rato del patio puede haber discusiones por un penalti fallado -explica M. Helena Tolosa- y la situación puede subir de tono y llegar a las manos, pero en este caso el enfrentamiento es entre iguales”. No hay ningún desequilibrio de poder y por lo tanto estamos hablando de un conflicto interpersonal puntual.

En cambio, en los casos de acoso escolar se trata de violencia repetida en el tiempo con la intencionalidad de hacer daño, donde el agresor es más fuerte físicamente y / o psicológicamente que la víctima. Son casos de niños a los que les cogen el bocadillo, les esconden las cosas, los insultan y nunca los dejan participar cuando los demás juegan, por ejemplo. Y no una vez, sino repetidamente.

En un caso de acoso escolar el agresor no está solo. Necesita que el público lo contemple. Los seguidores le ríen las gracias. Tiene partidarios que lo toleran porque en el fondo piensan que la víctima se lo merece de alguna manera. Y hay pocos defensores. Sobre todo hay espectadores supuestamente neutrales; los que callan y se esconden tras una coraza de indiferencia.

tel. bullyingEl  apunte:
El acoso escolar está tipificado por el código penal como una falta o delito.
Menores de 14 años: no se les puede pedir responsabilidades penales aunque sus actuaciones estén tipificadas penalmente, pero sí podrían derivarse responsabilidades civiles para los tutores legales.
Entre 14 i 18 años: a partir de los 14 años hay imputabilidad, y por tanto si hay denuncia el caso puede llegar a la fiscalía de menores, donde se aplicarán sobre todo medidas reparadoras como la mediación, hacer un servicio social, etc.

Respeto: la mejor prevención

Según M. Helena Tolosa, la mejor prevención es educar a nuestros hijos en el respeto. A veces los padres toleramos ciertas dinámicas entre hermanos que no deberíamos aceptar. Tolerar insultos o ataques físicos en casa no nos llevan por el buen camino. Debemos marcar los límites para que los niños sepan qué está bien y qué no.

El respeto también significa no discriminar a los demás. ¿Cuántas veces no hemos estado en una fiesta de cumpleaños y hemos visto cómo un niño excluye a otro de participar en un juego? ¿Cuántos padres o madres han recriminado la acción? Pocos. La mayoría dirá que es una cosa de niños, pero es importante frenar este tipo de conductas para evitar la exclusión.

La autoestima: la clave

Niños seguros de sí mismos pueden afrontar mejor los conflictos. Es importante animar a nuestros hijos en lo que se les da bien e impulsar el pensamiento orientado a soluciones, en vez de que los adultos les saquemos siempre las castañas del fuego. Si les delegamos responsabilidades, les estamos demostrando que confiamos en ellos.

Además, tenemos que trabajar las habilidades comunicativas para que puedan ser asertivos y manifestar de forma clara, franca y respetuosa las propias opiniones, emociones y creencias. No es fácil aprender a ser asertivo, por eso la M. Helena Tolosa aconseja practicarlo en casa. “Mi hija tenía una amiga que para saludarla siempre le pellizcaba las mejillas”, explica la psicopedagoga. “Estaba harta de este gesto, pero no sabía cómo decirle que parara”, continúa M. Helena. “Practicamos en casa como diez veces qué debía decir. Al día siguiente, mi hija le dijo muy convencida que no le gustaba y la amiga no volvió nunca más a repetirlo”. No nacemos sabiendo cómo decir las cosas correctamente, pero lo podemos aprender.

Para poder trabajar las relaciones positivas, es importante buscar la complicidad de los hijos. Aprovechando pequeños espacios para merendar juntos o hacer una escapada podemos tener la excusa perfecta para hablar relajadamente y crear un vínculo de confianza con nuestros hijos.

Potenciando agresores y víctimas sin saberlo

Hay niños que tienen un carácter fuerte y, para evitar discusiones, en casa se les acepta todo. Es importante que como adultos les paremos los pies, para evitar legitimar el poder y potenciar una conducta agresiva. Es importante condenar la acción y no al niño, para no estigmatizar. En vez de decir “Eres malo” podríamos decir “Esto que haces no está bien“.

En el otro extremo hay niños que siempre piden ayuda aunque pueden valerse por sí mismos. Tenemos esa sensación de “pobrecito, es que todavía es tan pequeño!“. Inconscientemente les estamos debilitando y favoreciendo su rol de víctima.

Educar no es fácil, pero es importante encontrar el equilibrio para evitar la predisposición a comportamientos que puedan influir en el acoso.

Consejos prácticos en caso de acoso escolar:
¿Qué puedo hacer si mi hijo sufre acoso escolar?
– Reacciona con calma, evita culpabilizar, quitar importancia al tema o decirle que haga lo mismo.
– No busques solucionar el problema solo ni encararte con el agresor. Sigue los canales adecuados (tutor – jefe de estudios – dirección), ya que es la escuela quien debe tomar la responsabilidad de contactar con el agresor y sus padres.
– Busca ayuda profesional si solos no os veis capaces de gestionar la situación.

¿Qué puedo hacer si mi hijo es el agresor?
– Condena los hechos, pero nunca a la persona. Es importante no etiquetar.
– Díle que sabes que puede mejorar y cambiar.
– Establece consecuencias lógicas y razonables si el acoso continúa.
– Ayúdale a ponerse en el lugar de los demás.

¿Qué puedo hacer si mi hijo sabe que alguien sufre acoso escolar?
– Hay que dejar claro que no se trata de chivarse, sino de ser valiente cuando detectamos que algo no está bien, porque de lo contrario estamos protegiendo al acosador, contribuyendo al acoso y apoyando indirectamente la situación.
– Seguid los canales adecuados (tutor – jefe de estudios – dirección) para informar a la escuela y, en caso de que lo consideréis oportuno, pedid a la escuela preservar el anonimato de vuestro hijo.

Catalán

Sobre Barbara Vastenavond 458 Articles
Historiadora del Arte, gestora cultural y madre de dos niños. Convencida de que cada experiencia que vivimos enriquece nuestra vida. Explorar, tocar, viajar, sentir... es la mejor herencia que les puedo dejar. Creadora de YouMeKids y coautora de la colección de guías “Excursions amb nens des d'una àrea de pícnic” .

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